Ingredientes clave

Centella Asiática:

Calma, confort y cuidado de la barrera cutánea

La Centella asiatica es uno de los ingredientes más representativos de la cosmética coreana ya que es una planta tradicionalmente utilizada por sus propiedades calmantes y se encuentra especialmente presente en fórmulas dirigidas a pieles sensibles, reactivas o que necesitan recuperar confort.

Sus principales componentes, como el madecassoside, asiaticoside y ácido asiático, se utilizan en cosmética por su capacidad para acompañar los procesos naturales de reparación de la piel y favorecer una barrera cutánea equilibrada.

Ideal para:
Piel sensible, piel con rojeces, piel sensibilizada o rutinas que incluyen activos intensivos.

Ácido hialurónico:

Hidratación en diferentes niveles de la piel

El ácido hialurónico es una molécula presente de forma natural en nuestro organismo y conocida por su capacidad para atraer y retener agua.

En cosmética se utiliza principalmente para mejorar la hidratación y proporcionar una sensación de piel más flexible, confortable y jugosa pero no todos los ácidos hialurónicos son iguales. Algunas fórmulas combinan diferentes pesos moleculares para actuar en distintas capas superficiales de la piel y conseguir una hidratación más completa.

Ideal para:
Prácticamente todos los tipos de piel, especialmente piel seca o deshidratada.

Niacinamida:

Equilibrio, luminosidad y aspecto uniforme

La niacinamida, también conocida como vitamina B3, es uno de los activos cosméticos más versátiles.

Se utiliza en formulaciones destinadas a mejorar la apariencia del tono irregular, aportar luminosidad, reforzar la función barrera y ayudar a equilibrar la producción de sebo.

Su versatilidad hace que pueda encontrarse tanto en productos para piel grasa como en fórmulas para piel seca o sensible, dependiendo de la concentración y combinación con otros ingredientes.

Ideal para:
Piel mixta o grasa, poros visibles, tono desigual, piel apagada o rutinas orientadas a mejorar la barrera cutánea.

Ceramidas:

El escudo natural de tu piel

Las ceramidas son lípidos que forman parte naturalmente de la barrera cutánea. Podemos imaginar esta barrera como una pared: las células serían los ladrillos y las ceramidas formarían parte del cemento que mantiene toda la estructura unida.

Cuando esta barrera está alterada, la piel puede perder agua con mayor facilidad y presentar tirantez, sequedad o sensibilidad.

Los cosméticos con ceramidas ayudan a mantener una barrera cutánea fuerte y a reducir la pérdida de hidratación.

Ideal para:
Piel seca, sensible, deshidratada o con la barrera cutánea debilitada.

Péptidos:

Cuidado de la firmeza y apariencia de la piel

Los péptidos son pequeñas cadenas de aminoácidos, los componentes que forman las proteínas.

En cosmética se utilizan en fórmulas orientadas al cuidado de la elasticidad, firmeza y aspecto general de la piel.

Existen numerosos tipos de péptidos y cada uno puede desempeñar funciones diferentes por lo que suelen encontrarse combinados con ingredientes hidratantes, antioxidantes o reparadores.

Son especialmente interesantes dentro de rutinas enfocadas al cuidado preventivo y al envejecimiento saludable de la piel.

Ideal para:
Piel madura, pérdida de firmeza o rutinas antiedad.

Artemisia:

Un ingrediente tradicional para pieles que necesitan calma

La Artemisia, también conocida como mugwort, es una planta ampliamente utilizada en cosmética coreana. Sus extractos aparecen frecuentemente en productos dirigidos a pieles sensibles, con tendencia a presentar rojeces o que necesitan una sensación de calma y confort.

En muchas formulaciones coreanas se utiliza junto a ingredientes hidratantes y calmantes para crear productos ligeros y respetuosos con la piel.

Ideal para:
Piel sensible, reactiva o con tendencia a las rojeces.

Vitaminas:

Antioxidantes, luminosidad y protección cosmética

Las vitaminas tienen múltiples aplicaciones dentro del cuidado facial. Una de las más conocidas es la vitamina C, utilizada principalmente por su acción antioxidante y por ayudar a mejorar la luminosidad y apariencia del tono de la piel.

La vitamina E se utiliza frecuentemente como antioxidante y como apoyo a la función barrera.

La vitamina B5 o pantenol destaca por sus propiedades hidratantes y calmantes.

Cada vitamina tiene características diferentes y su eficacia depende de aspectos como la concentración, estabilidad y formulación del producto.

Ideal para:
Piel apagada, tono irregular, piel expuesta a factores ambientales o rutinas antioxidantes.

Fermentos:

Una de las señas de identidad de la K-Beauty

Los ingredientes fermentados son muy característicos de la cosmética asiática. Durante el proceso de fermentación, determinados microorganismos transforman los ingredientes originales y generan compuestos que posteriormente se incorporan a las formulaciones cosméticas.

Es habitual encontrarlos en esencias, tónicos y sérums orientados a mejorar la hidratación, suavidad, luminosidad y aspecto general de la piel.

Entre los fermentos más conocidos encontramos los derivados de Galactomyces, Bifida o Lactobacillus.

Ideal para:
Piel apagada, deshidratada o que busca mejorar textura y luminosidad.

¿Necesitas todos estos ingredientes?

No. Y precisamente eso es importante.

Una buena rutina no se construye acumulando activos, sino seleccionando aquellos que responden a las necesidades de tu piel y combinándolos correctamente. En Lyséa creemos que conocer los ingredientes te permite tomar mejores decisiones y disfrutar de la cosmética desde una perspectiva más consciente.

Tu piel no necesita seguir todas las tendencias.
Necesita una rutina que tenga sentido para ella.